Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
El amor entiende todos los idiomas
El primer deber del amor es escuchar.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Cada cosa pía por su compañía.
La alegría todo mal espanta
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Palabra de cortesano, humo vano.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Que difícil es hacer el amor en un Simca 1000.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
A la fuerza no es cariño.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Un día de obra, un mes de escoba.
A Dios, nada se le oculta.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Dios castiga sin dar voces.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Hay que sufrir para merecer.
Hasta el final nadie es dichoso.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
A confite de monja pan de azúcar.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.