Alba roja , vela moja.
La nieve en Diciembre es de hierro.
De buena casa, buena brasa.
Para el solano, agua en mano.
El tiempo vuela, que se las pela.
Vida bien concertada, vida holgada.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
La mala cama hace la noche larga.
De cualquier nube sale un chubasco.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
La prisa será tardar.
En Constantina cuando no llueve, llovizna.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Gente de montaña, gente de maña.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Sacar los trapos al sol.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Incluso el día más largo tiene un final
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
A fullero viejo, flores nuevas.
Agua de llena, noche de angulas.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
No quieras tapar el sol con un dedo.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
En verano hasta el más seco suda.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A golpe de mar, pecho sereno.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Dale con que va a llover.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.