Tiempo pasado, con pena recordado.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
A burlas, burlas agudas.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
A tal amo tal criado.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
De hoy a mañana se cae una casa.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Un día menos, una arruga más.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Del lunes la luna es buena.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.