Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Para un madrugador, uno que no duerma.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Aseada aunque sea jorobada.
Tarde piaste pajarito.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Si en septiembre comienza a llover, otoño seguro es.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
La noche para pensar, el día para obrar.
A flores nuevas, afeite perdido.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Ni calor hasta San Juan ni frío hasta Navidad.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Nunca llovió que no se despejara.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
La buena vida no quiere prisas.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
El buen mosto sale al rostro.
A gran chatera, gran pechera.
Dulce y vino, borracho fino.
Mañana será otro día.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
De tal colmena tal enjambre.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
No hay caldo que no se enfríe.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Febrerillo, mes loquillo.
Todas las horas hieren. La última mata.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Si vienen los patos, viene la nieve.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Dama tocada, dama jugada.
Bolsa llena, quita las penas.