Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Casa sin sol, no hay casa peor.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Ama de cura, puta segura.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Buena vida, arrugas tiene.
El otoño de lo bello, es bello.
El que más madrugo, un talego se encontró.
A buey viejo, pasto tierno.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
La buena cena, temprano suena.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Bestia alegre, echada pace.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
El agua en invierno duerme sola.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
A braga rota, compañón sano.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
Capa de pecadores es la noche, señores.
A hora mala no ladran canes.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Sé arrojado, pero no demasiado.
La ventura es paño que poco dura.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Consejo tardío, consejo baldío.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Abril llovedero, llena el granero.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Nunca falta de que reírse.