Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Más peligroso que chocolate crudo.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A mala venta, mala cuenta.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
A buey viejo, no se le saca paso.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Al que obra bien, bien le va.
De pequeños principios resultan grandes fines.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Eso son otros veinte pesos.
Más perdido que un moco en una oreja.
El buen instrumento saca maestro.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
El viejo que se cura, cien años dura.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Mala boca, peces coma.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Burro cargado, busca camino.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Antes verdugo que ahorcado.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.