Pocas palabras son mejor.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Dama tocada, dama jugada.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Menos correr y más hacer.
Si un árbol cae, plantas otro.
De vaca vieja, novilla brava.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
No hay viejo sin dolor.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Inútil como bocina de avión.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
No hay pero que valga.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Quien no tiene quiere más.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Más pija que el Don Bosco.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
De tal árbol tal astilla.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
El que mucho ofrece, poco da.
El diente de la cabra menos come que daña.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Lo barato, sale caro.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Criados, enemigos pagados.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.