Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Donde va el perrito, va el gatito.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Se defiende como gato panza arriba.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Besugo de enero vale un carnero.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Hijo de gato caza ratón.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Es mucha la totuma para tan poca agua
El hablar es plata y el callar es oro.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
El que come y canta algún sentido le falta.
Por los cuernos se agarra el toro.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Más haces callando que gritando.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Si no sobra es que falta.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
No cortes el árbol que te da sombra.
A consejo malo, campana de palo.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Lo que bien se gana, bien se guarda.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.