La suerte nunca da, solo presta.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Cuanto más tienes, más quieres.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Hay miles de miserias en un solo amor
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Es de bien nacido ser agradecido
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Diligencia vale más que ciencia.
Hay que dar el todo por el todo.
Oír es precioso para el que escucha.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Quien siembra, siega.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Demasiada alegría es dolorosa
Los duelos con pan son menos.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Antes de tener la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
A chico pié, gran zapato.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
A la vejez, viruelas.
El que anda en silencio, cazar espera.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Favor con favor se paga
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.