Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Un mal pequeño es un gran bien.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Para el avaro, todo es caro.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
El pleito claro no necesita abogado.
Del falso bien viene el auténtico mal
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Un año bueno da para siete malos.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
A buena suela, mala pieza.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quien nada pide, nada recibe.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Del necio, a veces, buen consejo.
A malos ratos, buenos tragos.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Buena olla y mal testamento.
Si prometes y no das, mal vas.
Del favor nace el ingrato.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.