Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Tanto ganado, tanto gastado.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
La peor pobreza es tener deudas.
Una buena acción es la mejor oración.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Burro adornado, busca mercado.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Ruin amigo no vale un higo.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Hacer buenas (o malas) migas.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Toda desgracia es una lección.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Quien mal padece, mal parece.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Más mato la gula que la espada.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Las malas noticias siempre tiene alas.