Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Mejor solo que mal acompañao.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
A consejo malo, campana de palo.
El sabio calla, el tonto otorga.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
A veces caza quien no amenaza.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Vale más saber que tener.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Cada gusto cuesta un susto.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
En vender y comprar, no hay amistad.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
El que la deba, que la pague.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
La lealtad se paga.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Malos humores salen con buenos sudores.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A hora mala no ladran canes.
Criados, enemigos pagados.
El que mucho abarca, poco acaba.
Más vale oler a asno que a muerto.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.