Armas y dineros quieren buen dueño.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El que mucho promete, poco cumple.
Al que obra bien, bien le va.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Dos no riñen si uno no quiere.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El avariento nunca está contento.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Los celos son malos consejeros.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
A buena confesión, mala penitencia.
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Dios da, nunca vende.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Sueño sosegado no teme nublado.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.