Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Hombre avisado, medio salvado
Quien asno nació, asno murió.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Para sabio Salomón.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
El que come solo, muere solo.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Vale más rodear que mal andar.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Mal se juzga al caballo desde la silla
El que apura su vida, apura su muerte.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Vale más saber que tener.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Ama de cura, puta segura.
Sirva de algo mientras se muere.
El que mal anda, mal acaba.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Nadie apalea a un perro muerto.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Es mejor sudar que temblar