Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
La muerte todas las cosas iguala.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
La verdadera amistad es inmortal.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
El oro luce, y la virtud reluce.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
El buen vino sin ramo se vende.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Cuentas claras conservan amistades.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
El burro al ratón le llamó orejón.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Tiene más vida que un gato.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Cada cual en su corral.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Cada necio quiere dar su consejo.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Entre bueyes no hay cornadas.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El que siembra, cosecha.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.