No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
A caballero nuevo, caballo viejo.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
La ignorancia es madre de la admiración.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Saber es poder.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
La niebla deja el tiempo que encuentra
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Quien se duerme, no pesca peces.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Callando el necio, se hace discreto.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
El muerto y el ausente, no son gente.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Qué es una raya más para el tigre.