Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
No tengas como vano el consejo del anciano.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
La tercera es la vencida"
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
Matar un tigre.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Bota vacía la sed no quita.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
La alegría todo mal espanta
Harto sabe quien sabe que no sabe.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
A dos puyas no hay toro bravo.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Deja que el buey mee que descansa.
Demasiada alegría es dolorosa
La muerte hace reflexionar.
Gente pobre no necesita criados.
La bonanza amenaza borrasca
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Quien sabe, sabe.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca