El necio dispara pronto sus dardos.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Al perro muerto, échale del huerto.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Toda desgracia es una lección.
La libertad vale más que el oro
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Alegría y desgracia no son eternas
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Inútil como cenicero en moto.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La risa hace buena sangre
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
La barba no hace al filósofo
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
A cada necio agrada su porrada.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Pobreza, víspera de vileza.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Muchas hormigas matan un camello.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Coloca a tu burro junto a otros burros y aprenderá a rebuznar.
El asno solo en la muerte halla descanso.
El que mucho duerme poco aprende.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.