Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Siempre es mejor el camino más corto.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Escucha el viento... que inspira
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Por los cuernos se agarra el toro.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A rey muerto, principe coronado.
Esposa prudente es don de Dios.
Cada ollero alaba su puchero.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Una alegría esparce cien pesares.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Los dioses ayudan al que trabaja
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El vino comerlo, y no beberlo.
El diablo nunca duerme.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.