Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Aseada aunque sea jorobada.
Nadie se muere un minuto antes.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
A amo ruin, mozo malsín.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
A bien obrar, bien pagar.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
La libertad es un pan bien cocido
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Quien mal padece, mal parece.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Encontrar al perro en la olla
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
El agua ni envejece ni empobrece.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
El pez grande se come al chico.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Ve tu camino para no tropezar.
Quien aprisa asa, quemado come.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
La felicidad no es cosa de risa
Cuidados ajenos, matan al asno.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
La sagre es más espesa que el agua.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Raras veces hay seso en la prosperidad.