Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Durmiendo es, y me canso, ¿qué no sería trabajando?.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Del trabajo nace el descansar.
Casarás y amansarás.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
De día no veo y de noche me espulgo.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Beberás y vivirás.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
La noche para pensar, el día para obrar.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Ponte al sol y harás sombra.
Pobreza, víspera de vileza.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Amanecerá y veremos.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Lunes y sábados no quitan jueves.
Ladra de noche para economizar perro.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Mala noche y parir hija.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.