Sea, que el tiñoso por pez venga.
Chilla más que un camionao é pollos.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Más doblado que carpa de camión.
El que antes muere, antes lo entierran.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
De todas maneras, aguaderas.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Hacerse la boca agua.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Un ten con ten para todo está bien.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
Que no te den gato, por liebre.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Sacar la brasa con la mano del gato.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Hacer de su capa un sayo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Tu quieres que el león me coma.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Al roto, patadas y porotos.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
Siempre es pobre el codicioso.
El amor mueve montaña.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
A persona lisonjera no le des oreja.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Dos perros pueden matar a un león.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.