Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
La casa quemada, acudir con el agua.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Al bobo, múdale el juego.
El que a los suyos se parece, honra merece.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Hasta los animales se fastidian.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Un clavo saca a otro clavo.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Cuanto más vieja, más pelleja.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
En Febrero busca la sombra el perro.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Nunca te apures para que dures.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.