Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Dar patadas de burro.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
El solo querer es medio poder.
Palabras y plumas el viento las tumba.
El que muda de amo, muda de hado.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
El que sigue la caza, ése la mata.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Al miedo plata; y al amor cariño.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Perro que ladra no muerde.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Lo barato cuesta caro
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Dios castiga, pero no ha palo.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Dios aprieta pero no ahoga.
Sal derramada, quimera armada.
Entre pillos anda el juego.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Suegra y sin dinero, al brasero.