Nadie se alabe hasta que acabe.
Matar dos pájaros con una piedra.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
La necesidad tiene cara de hereje.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Más da el duro que el desnudo.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Lo prometido es deuda.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Poderoso caballero es don dinero.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
La noche para pensar, el día para obrar.
El que no cae no se levanta.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Buen cazador, mal labrador.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Vale más rodear que mal andar.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Quien desparte lleva la peor parte.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Antes de meter, prometer.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Ama y guarda.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Más vale poco que nada.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
¿Mirón y errarla?.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.