El que quiera conquistar tiene que luchar.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Para pelear se necesitan dos.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
No está muerto, quien pelea.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Al acebuche no hay quien le luche.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien acomete vence.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Estar armado hasta los dientes
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Hacer ruido, para sacar partido.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
A la guerra, con la guerra.
El hombre apercibido medio combatido.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
A batallas de amor, campo de plumas.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Jugarse hasta la camisa.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Para alcanzar, porfiar.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
A jugar y perder, pagar y callar.
Ladran, pues cabalgo.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Divide y vencerás.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Quien sabe ceder, sabe vencer.
A dos días buenos, cientos de duelos.