De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Después de el lunes viene el martes.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Por enero florece el romero.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
A virgo perdido nunca falta marido.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Es más grande que un domingo sin paga.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Zamora no se ganó en una hora.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
A dineros dados, brazos quebrados.
El tiempo todo lo pone a prueba.