Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
De pequeñico se doma al mimbre.
Amar a todos, confiar en nadie.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Las palabras no cuestan plata.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Para ser bella hay que ver estrellas
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El pan de viaje no hace bulto.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Quien te altera te controla.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
El mundo da muchas vueltas.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Más vale bien amigada que mal casada.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Don Din nunca parece ruin.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Oveja de todos, cómenla lobos.
La práctica perfecciona.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
El hombre pone y la mujer dispone.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
La vida es un soplo.
Buena fama es buena cama.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Un alma sola, ni canta ni llora.
La adoración es una admiración trascendental
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La carta no se pone colorada.
Todo es según el cristal con que se mira.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.