Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Donde mores no enamores.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
La verdad siempre sale a flote.
Confía en lo que ves
No se puede mamar y protestar.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Ni es carne, ni es pecao.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Cuanto más pobre, más hijos.
Ir por lana y volver trasquilado.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
A nadie le amarga un dulce.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
No invoques derecho humano, si violas los de tu hermano.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Año malo, panadera en todo cabo.
Trato es trato.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Barco grande, ande o no ande.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Donde gobierna capitán, no manda marinero.
La cortesía exige reciprocidad.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.