Enfermedad larga, cruz a la espalda.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Para el avaro, todo es caro.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Mas papista que el Papa.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Amor no sufre ausencia.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Boca con duelo, no dice bueno.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
La mala cama hace la noche larga.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Mala yerba, mucho crece.
Ante Dios, todos somos iguales.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
Por sus hechos los conoceréis.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Andar con pies de plomo.
Todo lo prieto no es morcilla.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
No hay burro calvo, ni calabaza con pelo.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Nadie le da vela en este entierro.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
El que mucho come, poco adelgaza.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.