De mala vid, mal sarmiento.
Orejas de burro.
El buen hijo a su casa vuelve.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Estoy hasta las manos.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
El que presta, a pedir se atiene.
Del ahogado, el sombrero.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Hombre harto, no es comilón.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Indio comido indio ido.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
El uso hace al maestro.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
A la larga, todo se arregla.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Buena ventura solo con otra dura.
Mientras hay unos que madrugan, hay otros que no se acuestan.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
A la par es negar y tarde dar.
Boca con duelo, no dice bueno.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Quien duerme no coge liebre.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Entre pillos anda el juego.
Boda mojada, novia afortunada.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
A burra vieja, albarda nueva.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Dame rojura y te daré hermosura.