Adoba tu paño y pasarás tu año.
A gran arroyo, pasar postrero.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Hacer el agosto.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Enójate pero no pegues.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Las paredes oyen.
Agárreme, que llevo prisa.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Quien busca, halla.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Cual andamos, tal medramos.
Julio, siega y pon tres cubos.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Puta me veas y tú que lo seas.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Guagua que llora mama.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.