El que no madruga con el Sol no goza del día.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
A misa, no se va con prisa.
La mucha tristeza es muerte lenta.
En la tardanza está el peligro.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La muerte es puerta de la vida.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Para poca salud, más vale morirse.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
La muerte hace reflexionar.
Hombre valiente no muere de viejo.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
La muerte todas las medidas vierte.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
De dolor, nadie murió.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Nunca falta de que reírse.
El día nunca retrocede de nuevo.
De casi no muere nadie.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
La buena vida no quiere prisas.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Para bien morir, bien vivir.
Más vale tarde que nunca.
La ocasión llega, llama y no espera.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Buena vida si refrenas tu ira.
Hierba mala nunca muere.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Dios tarda, pero no olvida.
Si vas a morir, muere llenito.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.