Nadie se muere un minuto antes.
Para morirse, siempre hay tiempo.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Nadie se muere en la vispera.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Quien teme la muerte no goza la vida.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
La muerte regalos no prende.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
La muerte es imprevisible.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Muerte deseada, vida prolongada.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
La muerte no anda en zancos.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Nadie se muere dos veces.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Nadie muere motón.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
El hombre nació para morir, es mortal.
La suerte y la muerte no escogen.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.