La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Burro empinado, por hombres es contado.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Leerle a uno la cartilla.
Nadie es mejor que nadie.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
La misa, dígala el cura.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Del lobo un pelo.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
No hay tan buen compañero como el dinero.
Una sola mano no aplaude.
A brutos da el juego.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
No con quien naces, sino con quien paces.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Cada uno es maestro en su oficio.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Donde se pace, que no donde se nace.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El que mucho habla, mucho yerra.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Agua tibia, media vida.