Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
El tiempo aclara las cosas.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
La mala paga , aunque sea en paja.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Dos no riñen si uno no quiere.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
La necesidad agudiza el ingenio.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
El buen cirujano, corta por lo sano.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El hablar bien, poco cuesta.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Inclinar la balanza.
La respuesta más rápida es la acción.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
A bien obrar, bien pagar.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.