No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
A gran pecado, gran misericordia.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Enójate pero no pegues.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
El que no arriesga, no pasa el río.
No te acostumbres a lo que no dure.
Buena es la linde entre hermanos.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Hablar hasta por los codos.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
A mucho hablar, mucho errar.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
El loco, por la pena es cuerdo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
El corazón conoce la amargura del alma.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
El que persevera triunfa.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Desdichas y caminos hacen amigos.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.