No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
La conciencia vale por cien testigos.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La bondad, quien la tiene la da.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Cuanto más amistad, más claridad.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Quien dice la verdad, cobra odio.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Cuentas claras conservan amistades.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Confesión hecha, penitencia espera.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Amar a todos, confiar en nadie.
Papel, testigo fiel.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El hombre honrado a las diez acostado.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
La ingratitud embota la virtud.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Un espejo no sabe ser embustero.