Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Criticar es más fácil que imitar.
Que la haga el que la deshizo.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
El amor todo lo iguala.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A buen amigo buen abrigo.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
No hay tonto para su provecho.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
A buey viejo, pasto tierno.
No es el que más grita el que tiene más razón.
No conviertas en amigo al que has vencido
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Agua limpia de fuente viva.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A la sombra del favor, crecen vicios.
La alegría en el alma sana se cría.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Tener el juego trancado.
El sol brilla para todos.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Emborrachar la perdíz
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
La barca pasa, la orilla queda
El que deja una herencia, deja pendencias.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Al mal paso, darle prisa.