Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Quien no arrisca, no aprisca.
No hay tonto para su provecho.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Dos cabezas piensan más que una.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Más vale la seguridad, que la policía.
Saber de pobre no vale un duro
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El que apurado vive, apurado muere.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Lo cortes, no quita lo valiente.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Hombre viejo no necesita consejo.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
El buen pagador no necesita prenda.
El que guarda siempre encuentra.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
A braga rota, compañón sano.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Estar en tres y dos.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Paga adelantada, paga viciada.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Haz el mal y guárdate.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Más vale estar solo que mal acompañado.
El trabajo por la mañana vale oro.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
El hombre propone y Dios dispone.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre