¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Come con él, y guárdate de él.
Vicio no castigado crece desatado
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
El que tenga hijo varón, no llame a otro ladrón.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Más vale amante bandido que novio jodido.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
A la mujer casada, el marido le basta.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
El hombre después que le roban, pone candado.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Quien guarda valores, padece temores.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Hacer de un camino, dos mandados.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Más vale maña que fuerza.
A perro macho lo capan una sola vez
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Para el avaro, todo es caro.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Presto rico, presto pobre.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Búho que come, o muere.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
En guerra avisada no muere gente.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Hombre anciano, juicio sano.
Cada gusto cuesta un susto.
Dios da, nunca vende.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Burro empinado, por hombres es contado.