Al amigo y al caballo no apretallo.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Maíz comprado no engorda.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Pesar compartido, pronto es ido.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Una deuda, veinte engendra.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Hasta el rabo, todo es toro.
Un año bueno da para siete malos.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Es mejor sudar que temblar
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
La buena mula en el establo se vende.
Hermanos hay tanto por hacer!
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
La caza y los negocios quieren porfía.
El que tiene boca, se equivoca.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Cada cosa pía por su compañía.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Quien de verde se viste bonita se cree.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Dame venta y te daré cuenta.
El cebo oculta el anzuelo.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.