Quien más tiene, menos suelta.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Casa y potro, que lo haga otro.
Quien hizo una, hará ciento.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Para presumir hay que sufrir.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Para todo perdido, algo agarrado.
A veces sale más caro el collar que el perro.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Dádiva forzada no merece gracias.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Iguales, como cabo de agujeta.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Hijo casado, vecino airado.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
Dádivas quebrantan peñas.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Cojo con miedo, corre ligero.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
La virtud ennoblece.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.