Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Quien te quiere, no te hiere.
A enemigo que huye, puente de plata.
Pan ajeno, caro cuesta.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Mala olla y buen testamento.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El que de joven corre, de viejo trota.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
La crianza aleja la labranza.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Principio quieren las cosas.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
A la vejez, cuernos de pez.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
El que no te ama, burlando te difama.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
El que bien te quiere no te engaña.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Donde hay patrón no manda criado.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Cuidados ajenos, matan al asno.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
A lo hecho, pecho.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
La tierra que me sé, por madre la he.
Cazador, mentidor.
El buen traje encubre el mal linaje.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.