Es más fácil, destruir que construir.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
A cama chica, echarse en medio.
La sugestión obra.
Volverse humo.
Una obra acabada, otra empezada.
Primero, pensar y después, hablar.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Hazte responsable de tus actos.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Haces mal, espera otro tal.
Dar una de cal y otra de arena.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Llenar el tarro.
Dar en el clavo.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
Comida hecha, amistad deshecha.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La práctica hace al maestro.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Dar una higa al médico.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
O faja o caja.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Lo que se hace de noche sale de día.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
Dar con la puerta en la cara.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.