Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Mas vale dar que recibir.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Costumbre mala, desterrarla.
Buenas judías la Mancha las cría.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
A carne de lobo diente de perro.
No está el palo para cucharas.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Camino malo se anda ligero.
A cazuela chica, cucharadica.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A dineros dados, brazos quebrados.
Hay que tomar el toro por las astas.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Vereda no cría hierba.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Hacer oídos de mercader.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
La fe no tiene miedo.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar