Se quedó sin el pan y sin la torta.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Flor temprana fruto no grana.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Escucha tu corazón... que sabe.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
El que la hace, la paga.
Lo prometido es deuda.
Juego de manos, rompedero de ano.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Beber con medida alarga la vida.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Es más fácil, decir que hacer.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Quien siembra, siega.
Quien teme la muerte no goza la vida.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Mucho ruido y pozas nueces.
Ningún ladron quiere ser robado.