Haz buena harina y no toques bocina.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Comer uva y cagar racimo.
Comida que escasea, bien se saborea.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
No hagas mal y no habrás miedo.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Haz bien y no acates a quien.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
No tocar pito.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
La comida entra por los ojos.
Hambre larga, no repara en salsas.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Nunca te apures para que dures.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Come, que de lo yuyo comes.
De lo que se come se cría.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Guardia viejo no cae en gancho.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Al amo comerle y no verle.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.