Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
El que no trabaja no come.
Mira antes de saltar.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Dar antes que amagar.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Búho que come, o muere.
Atente al santo y no le reces.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Comer de su propio cocinado.
Ama y guarda.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
El que está en pié, mire no caiga.
Hasta lo que no come le hace daño.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Con la cuchara que escojas, con aquella comerás.
El mal comido no piensa.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Comer bien o comer mal, va en un real.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Aquel que guarda siempre tiene.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
A buen comedor, quitárselo de delante.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Dar de comer al diablo.
Comer sin vino, comer canino.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Maíz comprado no engorda.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.