La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Sin virtud poco vale la salud.
La práctica hace al maestro.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
El que más hace, menos alcanza.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Hombre prevenido vale por dos.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Para sabio Salomón.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
En el acto de varar, manda la máquina parar.
El vicio, saca la casa de quicio.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
La belleza siempre tiene razón
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
El ojo quiere su parte
Olla tiznada, bien es guisada.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Pajaro que comió, voló.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
De tal jarro, tal tepalcate.
Casa hecha y mujer por hacer.
Boca ancha, corazón estrecho.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Cada cual decía del amor que tenía.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
El amor vence todo.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Cada fracaso nos hace más listos.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
De veinte a sesenta, cornamenta.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El hambre es la buena, no la comida.
Limpio de polvo y paja.